Según un riguroso estudio científico, la conclusión es la siguiente:
Click Aquí Para información más detallada
martes, diciembre 25, 2007
sábado, diciembre 22, 2007
¡El Tocux te necesita!.
Sí, por favor, es necesario que llegué gente a poblar esta bella ciudad de El Tocux.
Regalamos conexión WiMAX 500.000 Km cuadrados, y un práctico y versátil mandoble de 50Kg a cada nuevo habitante.
Un mensaje a los posibles nuevos habitantes: Aquí no se puede comer en las panaderías, ¿qué más se puede pedir?.
Visita a El Tocux; Aquí => http://el-tocux.myminicity.es/
Promoción Especial:
XXX - Porno - Softcore - Hardcore
Galería de Chicas UCLA.
Video Porno de Roxana Díaz.
Tera Patrick y Nacho Vidal.
Venezolanas Desnudas.
Regalamos conexión WiMAX 500.000 Km cuadrados, y un práctico y versátil mandoble de 50Kg a cada nuevo habitante.
Un mensaje a los posibles nuevos habitantes: Aquí no se puede comer en las panaderías, ¿qué más se puede pedir?.
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Galería de Chicas UCLA.
Video Porno de Roxana Díaz.
Tera Patrick y Nacho Vidal.
Venezolanas Desnudas.
domingo, diciembre 09, 2007
...Y migré.
sábado, diciembre 08, 2007
Chintendo Vii
¿Para qué carrizo comprar un Wii?
P.D. No se olviden de la entrada anterior a esta y por supuesto no se olviden de la encuesta.
P.D. No se olviden de la entrada anterior a esta y por supuesto no se olviden de la encuesta.
Me siento un poco triste
Resulta que abandoné mi blog por todo el mes de noviembre, y no fue por ninguna razón en particular...
Anuncio que vendrán nuevas entradas en este lapso vacacional.
Coming Soon:
Anuncio que vendrán nuevas entradas en este lapso vacacional.
Coming Soon:
- La Leyenda de la Panadería en la que no se podía comera pan para llevar.
- WiMAX: La red sin cables a 800.000 Km. a la redonda y el mandoble de 150 Kg.
domingo, octubre 14, 2007
Angelum ignis.
Miró a su alrededor y todo eran llamas, el fuego abrazaba todo cuanto estaba a su alcance, el aire hervía y el hedor a carne y cabellos quemados inundaba la habitación entera, o lo que quedaba de ella. En medio de aquella vorágine desenfrenada yacía él, mirando desconsoladamente lo que quedada aún en pie mientras el rojo y anaranjado fuego lo consumía todo vorazmente.
- ¡Qué hermoso es! - se dijo en un grito ahogado por la tos que le producía el denso humo.
Su piel ardía, sus cabellos ya hacían fugaz combustión, pero él seguía maravillado con aquél potente fuego que le envolvía. Sus pestañas desaparecieron y ya sus ojos no veían nada, sin embargo su boca todavía balbuceaba admiración por lo que había dejado de ver. El dolor era intenso, si bien no gritaba de dolor, sus músculos sí lo hacían silenciosamente, tensándose, contrayéndose hasta sus límites.
Un ataque de tos precedió a lo inevitable, las contracciones eran intensas y no se detenían, sus músculos actuaban con toda su fuerza tratanto de expulsar el humo de sus pulmones; pero ya era demasiado tarde. Él se dio cuenta, y con un súbito impulso se relajó; su desfigurado rostro asomaba una tímida sonrisa, la sonrisa de un hombre que cumple su más ansiado sueño. Trascender.
La noche cayó y dejó paso a la portentosa luz del sol, que no hizo más que mostrar un paisaje negro, carbonizado, y apenas humeante. Todo cuando pudo arder lo hizo hasta sus elementos más básicos. Todo lo que allí estaba se bañó en la temperatura y se entregó a los brazos del fuego, purificador y verdugo, inclemente y bárbaro, indócil.
- ¡Vaya que si ardió! - Dijo con una sonrisa petulante Budco Pringet.
- ¡Ya lo creo! -
Eric Ynos asintió gravemente, con los ojos mirando al vacío, pensativo. La escena se le hacía familiar, algo le sonaba en la enmarañada red que formaban sus pensamientos. Algo había, algo había allí que le tocaba algo en su mente. Y lo iba a averiguar...
- ¡Qué hermoso es! - se dijo en un grito ahogado por la tos que le producía el denso humo.
Su piel ardía, sus cabellos ya hacían fugaz combustión, pero él seguía maravillado con aquél potente fuego que le envolvía. Sus pestañas desaparecieron y ya sus ojos no veían nada, sin embargo su boca todavía balbuceaba admiración por lo que había dejado de ver. El dolor era intenso, si bien no gritaba de dolor, sus músculos sí lo hacían silenciosamente, tensándose, contrayéndose hasta sus límites.
Un ataque de tos precedió a lo inevitable, las contracciones eran intensas y no se detenían, sus músculos actuaban con toda su fuerza tratanto de expulsar el humo de sus pulmones; pero ya era demasiado tarde. Él se dio cuenta, y con un súbito impulso se relajó; su desfigurado rostro asomaba una tímida sonrisa, la sonrisa de un hombre que cumple su más ansiado sueño. Trascender.
La noche cayó y dejó paso a la portentosa luz del sol, que no hizo más que mostrar un paisaje negro, carbonizado, y apenas humeante. Todo cuando pudo arder lo hizo hasta sus elementos más básicos. Todo lo que allí estaba se bañó en la temperatura y se entregó a los brazos del fuego, purificador y verdugo, inclemente y bárbaro, indócil.
- ¡Vaya que si ardió! - Dijo con una sonrisa petulante Budco Pringet.
- ¡Ya lo creo! -
Eric Ynos asintió gravemente, con los ojos mirando al vacío, pensativo. La escena se le hacía familiar, algo le sonaba en la enmarañada red que formaban sus pensamientos. Algo había, algo había allí que le tocaba algo en su mente. Y lo iba a averiguar...
miércoles, agosto 08, 2007
Encuentro cercano del quincuagésimo tercer tipo.
Corría un día cualquiera, de los últimos de julio o los primeros de agosto; como es normal en las latitudes comprendidas entre los trópicos el clima era cambiante, pero nunca puede faltar en el día algunas horas de calor y humedad infernales, y más si se habla de la ciudad de Barquisinserto, capital del estado Tara (lugar donde habitan muchas taras).
El sol de mediodía irradiaba inclemente todo lo que estuviese al descubierto, y cómo no iba a ser de otra manera Sabrosa (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) se llevó su ración de sol, que buena falta que le hace, se disfrutó ese estilo musical tan sublime llamado reguetón, algunas pequeñas piezas maestras de vallenato, y experimentó el calor y el sudor.
Al arribar al infame Terminal después de aquel emocionante y didáctico viaje en el Puta 13 y procedente del DCyT (Decanato de Caneys y Toderos) , se dirigió al andén donde se estacionan las unidades de transporte colectivo de precios económicos y competitivos con visión social y humanista (5.000 Bs. por cabeza o 1.600 Bs. por cabeza estudiantil / Barquisinserto-El Cocuyo, una ganga) de la línea COCAR (Viene de la fusión de las dos líneas que operaban anteriormente la Línea COcuyo y la Línea CARnaval).
Por suerte ya había una unidad estacionada, Sabrosa pensó: - Coño, seguro que está full... -; pero no, al subirse notó que habían puestos libres (lo curioso de cómo notó que había puestos libres, es que al entrar en la unidad Sabrosa oteó todos los puestos y vio que no todos estaban ocupados, por lo que dedujo (en un ejercicio de portentosa lógica deductiva) que habían puestos disponibles), pensando en su comodidad se dirigió a un par de asientos libres casi al fondo de la unidad y se sentó en el puesto de la ventana, quedando el puesto a su derecha libre. Con el paso de alguno minutos comenzó a llegar gente y a montarse aleatoriamente en los puestos libres, en algún que otro momento el flujo de pasajeros/minuto llegó a superar el de vendedores/minuto. (Galletas Buona, Chocolates Límite, Baterías Eneryaiser, Durasel, entre otros productos de altísima y contrastada calidad).
Cuando ya casi estaba llena la unidad de transporte, subió a la unidad una mujer, Sabrosa automáticamente detectó que se iba a sentar en su puesto y se dijo: - ¡Coño e' la madre!, ¡a mierda pa' fea me va tocar! -. Dicho y hecho, la "señorita" se sentó a su lado y acomodó una bolsa que tenía en sus manos. Y era efectivamente más fea que una patada en las partes nobles masculinas, o más fea que un carro por debajo, y de paso más ordinaria que una pantaleta de jean con cierre mágico, o que un tetero de caraotas.
Al medio minuto le preguntó a Sabrosa:
- ¿Este autobús va para Valencia?. -
- No. - Dijo Sabrosa, minimizando el intercambio verbal con semejante jumento.
- Ah, y ¿para dónde va?. -
- A El Cocuyo. -
- ¿El Cocuyo? .-
- Sí. - Ya comenzaba Sabrosa a decirse internamente: -¡¡¡ Wheee se va a bajar!!!-.
- Ah, ¿El Cocuyo?.-
- Aja.-
A pesar de sus perspicaces deducciones, la "misia" en lugar de bajarse se acomodó, se aplastó en el asiento incluso. Sabrosa temía lo peor. Como es normal en los terminales, todos los pasajeros deberían firmar el llamado "listín" (Cuyo nombre se origina, inexplicablemente, de "lista pequeña"). Los pasajeros del puesto anterior al de Sabrosa le pasaron el listín a la "señorita".
Mientras ella lo firmaba Sabrosa alcanzó a leer en el asiento del frente "Favor No Fumar, No consumir alimentos dentro de esta unidad", al terminar de leer fijó su mirada en el listín de la "dama" mientras esta firmaba.
Juan Carlo Mendoza decía en el nombre, apenas lo leyó saltaron las alarmas internas de Sabrosa y se dijo a sí mismo: - ¡Oh man! -. Disimuladamente se arrimó a la izquierda, alejándose de aquella, o aquél despojo humano. Sabrosa firmó rápidamente en el renglón que le correspondía y se aseguró de haber leído bien, y sí, efectivamente decía Juan Carlo Mendoza. Justo cuando pensaba que nada podía ser peor que tener una mujer fea al lado, pues ahora tenía un hombre que parecía mujer fea. ¡La hecatombe!.
Sigilosamente Sabrosa volteó a su derecha en busca de evidencia física de que se había equivocado y que lo que vio subiendo al COCAR no era una mujer. Rápidamente sus ojos notaron lo que era evidente, unas patillas a lo Elvis Presley y los cañones de una tupida barba.
-¡Pero qué es esto!, ¡por Dios! - Se decía Sabrosa.
- ¡Es que tiene el pelo largo, y hasta tiene una pinza en el pelo!, ¡Nooooo, ¿por qué a mi?!.
Sabrosa adoptó el modo furtivo, el cual consistía en separarse lo más posible de aquel ejemplar y enfocar la mirada al horizonte, y mantenerse así hasta las últimas consecuencias. Para ese entonces ya había arrancado la unidad de transporte colectivo con rumbo a El Cocuyo (¡No entramos a el centro de Chívor, dijo el colector.).
Cuando la buseta estaba esperando a la luz verde de un semáforo, el/la tipo/tipa le preguntó a un pobre e inocente anciano:
- ¿Este autobús va para Valencia?. -
- ¡Noooooo!. - Dijo el viejito. -¡Ingénuo!- Pensaba Sabrosa.
- Ah, y ¿para dónde va?. -
- ¡Mi amor!, ¡Este autobús va para El Cocuyo!. - Sabrosa pensaba: - Pobre señor, no se ha dado cuenta. -
- ¿El Cocuyo? .-
- Sí. Mi vida, yo creo que es mejor que te bajes aquí mi cielo. - Sabrosa pensaba: -¡¡¡ Oh no, Repámpanos le dice mi amor y mi cielo, pobre anciano, tantos años y no se ha percatado!!!-.
Hubo un barullo, la unidad se detuvo y la "señorita" se bajó. -¡Menos mal!, suspiró Sabrosa, que alcanzó a ver cuando se bajaba el susodicho que... ¡Llevaba sostenes, y tenía tetas (o un su defecto relleno)!. Sabrosa desactivó el modo furtivo pensaba en su plan de arribo. Una vez más Sabrosa se salvó.
La moraleja de esta historia es: Cuando pensamos qué estamos pensando, ¿estamos pensando en lo que pensamos que estamos pensando?.
El sol de mediodía irradiaba inclemente todo lo que estuviese al descubierto, y cómo no iba a ser de otra manera Sabrosa (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia) se llevó su ración de sol, que buena falta que le hace, se disfrutó ese estilo musical tan sublime llamado reguetón, algunas pequeñas piezas maestras de vallenato, y experimentó el calor y el sudor.
Al arribar al infame Terminal después de aquel emocionante y didáctico viaje en el Puta 13 y procedente del DCyT (Decanato de Caneys y Toderos) , se dirigió al andén donde se estacionan las unidades de transporte colectivo de precios económicos y competitivos con visión social y humanista (5.000 Bs. por cabeza o 1.600 Bs. por cabeza estudiantil / Barquisinserto-El Cocuyo, una ganga) de la línea COCAR (Viene de la fusión de las dos líneas que operaban anteriormente la Línea COcuyo y la Línea CARnaval).
Por suerte ya había una unidad estacionada, Sabrosa pensó: - Coño, seguro que está full... -; pero no, al subirse notó que habían puestos libres (lo curioso de cómo notó que había puestos libres, es que al entrar en la unidad Sabrosa oteó todos los puestos y vio que no todos estaban ocupados, por lo que dedujo (en un ejercicio de portentosa lógica deductiva) que habían puestos disponibles), pensando en su comodidad se dirigió a un par de asientos libres casi al fondo de la unidad y se sentó en el puesto de la ventana, quedando el puesto a su derecha libre. Con el paso de alguno minutos comenzó a llegar gente y a montarse aleatoriamente en los puestos libres, en algún que otro momento el flujo de pasajeros/minuto llegó a superar el de vendedores/minuto. (Galletas Buona, Chocolates Límite, Baterías Eneryaiser, Durasel, entre otros productos de altísima y contrastada calidad).
Cuando ya casi estaba llena la unidad de transporte, subió a la unidad una mujer, Sabrosa automáticamente detectó que se iba a sentar en su puesto y se dijo: - ¡Coño e' la madre!, ¡a mierda pa' fea me va tocar! -. Dicho y hecho, la "señorita" se sentó a su lado y acomodó una bolsa que tenía en sus manos. Y era efectivamente más fea que una patada en las partes nobles masculinas, o más fea que un carro por debajo, y de paso más ordinaria que una pantaleta de jean con cierre mágico, o que un tetero de caraotas.
Al medio minuto le preguntó a Sabrosa:
- ¿Este autobús va para Valencia?. -
- No. - Dijo Sabrosa, minimizando el intercambio verbal con semejante jumento.
- Ah, y ¿para dónde va?. -
- A El Cocuyo. -
- ¿El Cocuyo? .-
- Sí. - Ya comenzaba Sabrosa a decirse internamente: -¡¡¡ Wheee se va a bajar!!!-.
- Ah, ¿El Cocuyo?.-
- Aja.-
A pesar de sus perspicaces deducciones, la "misia" en lugar de bajarse se acomodó, se aplastó en el asiento incluso. Sabrosa temía lo peor. Como es normal en los terminales, todos los pasajeros deberían firmar el llamado "listín" (Cuyo nombre se origina, inexplicablemente, de "lista pequeña"). Los pasajeros del puesto anterior al de Sabrosa le pasaron el listín a la "señorita".
Mientras ella lo firmaba Sabrosa alcanzó a leer en el asiento del frente "Favor No Fumar, No consumir alimentos dentro de esta unidad", al terminar de leer fijó su mirada en el listín de la "dama" mientras esta firmaba.
Juan Carlo Mendoza decía en el nombre, apenas lo leyó saltaron las alarmas internas de Sabrosa y se dijo a sí mismo: - ¡Oh man! -. Disimuladamente se arrimó a la izquierda, alejándose de aquella, o aquél despojo humano. Sabrosa firmó rápidamente en el renglón que le correspondía y se aseguró de haber leído bien, y sí, efectivamente decía Juan Carlo Mendoza. Justo cuando pensaba que nada podía ser peor que tener una mujer fea al lado, pues ahora tenía un hombre que parecía mujer fea. ¡La hecatombe!.
Sigilosamente Sabrosa volteó a su derecha en busca de evidencia física de que se había equivocado y que lo que vio subiendo al COCAR no era una mujer. Rápidamente sus ojos notaron lo que era evidente, unas patillas a lo Elvis Presley y los cañones de una tupida barba.
-¡Pero qué es esto!, ¡por Dios! - Se decía Sabrosa.
- ¡Es que tiene el pelo largo, y hasta tiene una pinza en el pelo!, ¡Nooooo, ¿por qué a mi?!.
Sabrosa adoptó el modo furtivo, el cual consistía en separarse lo más posible de aquel ejemplar y enfocar la mirada al horizonte, y mantenerse así hasta las últimas consecuencias. Para ese entonces ya había arrancado la unidad de transporte colectivo con rumbo a El Cocuyo (¡No entramos a el centro de Chívor, dijo el colector.).
Cuando la buseta estaba esperando a la luz verde de un semáforo, el/la tipo/tipa le preguntó a un pobre e inocente anciano:
- ¿Este autobús va para Valencia?. -
- ¡Noooooo!. - Dijo el viejito. -¡Ingénuo!- Pensaba Sabrosa.
- Ah, y ¿para dónde va?. -
- ¡Mi amor!, ¡Este autobús va para El Cocuyo!. - Sabrosa pensaba: - Pobre señor, no se ha dado cuenta. -
- ¿El Cocuyo? .-
- Sí. Mi vida, yo creo que es mejor que te bajes aquí mi cielo. - Sabrosa pensaba: -¡¡¡ Oh no, Repámpanos le dice mi amor y mi cielo, pobre anciano, tantos años y no se ha percatado!!!-.
Hubo un barullo, la unidad se detuvo y la "señorita" se bajó. -¡Menos mal!, suspiró Sabrosa, que alcanzó a ver cuando se bajaba el susodicho que... ¡Llevaba sostenes, y tenía tetas (o un su defecto relleno)!. Sabrosa desactivó el modo furtivo pensaba en su plan de arribo. Una vez más Sabrosa se salvó.
La moraleja de esta historia es: Cuando pensamos qué estamos pensando, ¿estamos pensando en lo que pensamos que estamos pensando?.
miércoles, junio 20, 2007
miércoles, junio 06, 2007
El Niño que no Sabía Tocar el Piano y La historia de Préxades, la niña que cumplió su sueño
El Niño que no Sabía Tocar el Piano
La historia de Préxades, la niña que cumplió su sueño
La historia de Préxades, la niña que cumplió su sueño
sábado, mayo 05, 2007
Nuevo Álbum de Fotos en el blog!
Sí, ahora tengo un nuevo álbum de fotos, es el primer enlace de la columna "Enlaces" que está al lado derecho del blog.
Con algo de suerte no se parecerá a ninguno de esos espacios regueto-pichacheros que tanto daño le hacen a la vista con mierdas de fotos.
Para las fotos en su tamaño original entrar a pikeo y usar la opción para guardar la foto.
De paso aquí dejo los enlaces.
http://s33.photobucket.com/albums/d69/sphexing/fotos_camara/
http://www.pikeo.com/sphex
Con algo de suerte no se parecerá a ninguno de esos espacios regueto-pichacheros que tanto daño le hacen a la vista con mierdas de fotos.
Para las fotos en su tamaño original entrar a pikeo y usar la opción para guardar la foto.
De paso aquí dejo los enlaces.
http://s33.photobucket.com/albums/d69/sphexing/fotos_camara/
http://www.pikeo.com/sphex
sábado, abril 28, 2007
Ab imo pectore.
Las sombras retorcidas irrumpían fugazmente en aquella pequeña habitación, tan pronto como aparecían cargaban de un terror sobrecogedor el frío aire que llenaba todos los espacios; a la vez tétricas melodías hacían vibrar cada rincón. Y en el medio de todo estaba ella, grácil, alta, de tez blanca, largos y negros cabellos con bucles infinitos de elegante belleza, a pesar de que todo a su alrededor era oscuridad, su hálito iluminaba todo con una luz ténue que irradiaba paz.
No la conocía, no tenía idea de quién era ella, pero a pesar de eso la sentía tan suya y tan íntima que le aterraba que aquellas sombras pudiesen lastimarla. Se sentía asfixiado, algo le ataba a una fría pared metálica, no podía acompañarla, ella estaba sola y él sin poder hacer nada jadeaba desesperado por salvar algo que ni siquiera sabía si era real.
De pronto, retumbando descendió una silueta luminosa, su luz era dorada y podía sentirla bañando su rostro, por lo que apenas podía ver era una persona con grandes alas a su espalda, portaba una gran cimitarra de cristal en sus manos. El ente se posó apenas con la punta de los pies en el suelo y con el primer contacto todas las sombras desaparecieron arrasadas por el fuego de la luz y los cánticos tétricos fueron destruidos por el imponente silencio. Avanzó, dejaba llamas blancas a su paso, se dirigía hacia a la mujer en el centro de la habitación. Aunque no veía su rostro él sabía que aquel ente la miraba fijamente, también sabía que aquella mirada la quemaba, le hacía daño.
Mientras intentaba zafarse para correr en socorro de aquella mujer alta, el ser alado detuvo su marcha a unos cuantos palmos de la doncella; tomó su cimitarra con las dos manos y la blandió de un lado a otro; parecía que calibraba el tajo final. - ¡Listo, me he soltado! - pensó él, mientras corría raudo hacia la bella mujer. La cimitarra estaba en lo más alto, detenida, la más leve brisa la haría caer; entonces, el ser dorado con un súbito espasmo dejó caer con todas sus fuerza la cortante hoja. Todo se llenó de blanco, todo resplandecía y castigaba sus ojos; no veía nada, no había nada...
El sudor manaba a borbotones desde lo profundo de su dermis, estaba bañado en una charca; a pesar de dormir mucho se sentía agitado, no sentía el reparador efecto del sueño profundo. Recordaba cosas que no le eran familiares, pero que sin embargo sentía haberlas vivido antes. Sonó el despertador y con él, murió el sepulcral silencio de su cuarto.
Estaba aturdido, con la boca pastosa; no recordaba nada, excepto a una chica alta de cabellos rizados y negros. Caminó como un autómata, los ojos entreabiertos y yendo a tientas. Se detuvo en un punto de su trayecto, no sabía el por qué, simplemente se giró, subió las manos y abrió un grifo. El agua corrió por largos minutos y él permanecía inmutable. Juntó las manos y las llenó con agua y se las llevó a la cara. Ahora ya veía y sus ojos ardían, los abrió y se vio en un espejo.
Recordó. Aquella grotesca escena que tenía en la cabeza fue sólo un sueño. A pesar de eso aún tenía a aquella mujer de bello rostro en su mente, como una imagen indeleble. Examinó todo sus alrededores y vio un marco que contenía una fotografía con una inscripción escrita en ella.
En la foto aparecía una pareja, un hombre y una mujer, por lo que acababa de ver en el espejo el hombre de la fotografía era él, se veía feliz. Pero no era él ni su aspecto lo que le llamaba tanto la atención en aquella foto, era la mujer con quien posaba. - ¡Sí! - se dijo. Era la misma mujer del sueño. Un sentimiento de alivio le invadió todo su cuerpo. Comenzaba a llenarse el vacío de su mente.
Leyó la inscripción:
No la conocía, no tenía idea de quién era ella, pero a pesar de eso la sentía tan suya y tan íntima que le aterraba que aquellas sombras pudiesen lastimarla. Se sentía asfixiado, algo le ataba a una fría pared metálica, no podía acompañarla, ella estaba sola y él sin poder hacer nada jadeaba desesperado por salvar algo que ni siquiera sabía si era real.
De pronto, retumbando descendió una silueta luminosa, su luz era dorada y podía sentirla bañando su rostro, por lo que apenas podía ver era una persona con grandes alas a su espalda, portaba una gran cimitarra de cristal en sus manos. El ente se posó apenas con la punta de los pies en el suelo y con el primer contacto todas las sombras desaparecieron arrasadas por el fuego de la luz y los cánticos tétricos fueron destruidos por el imponente silencio. Avanzó, dejaba llamas blancas a su paso, se dirigía hacia a la mujer en el centro de la habitación. Aunque no veía su rostro él sabía que aquel ente la miraba fijamente, también sabía que aquella mirada la quemaba, le hacía daño.
Mientras intentaba zafarse para correr en socorro de aquella mujer alta, el ser alado detuvo su marcha a unos cuantos palmos de la doncella; tomó su cimitarra con las dos manos y la blandió de un lado a otro; parecía que calibraba el tajo final. - ¡Listo, me he soltado! - pensó él, mientras corría raudo hacia la bella mujer. La cimitarra estaba en lo más alto, detenida, la más leve brisa la haría caer; entonces, el ser dorado con un súbito espasmo dejó caer con todas sus fuerza la cortante hoja. Todo se llenó de blanco, todo resplandecía y castigaba sus ojos; no veía nada, no había nada...
El sudor manaba a borbotones desde lo profundo de su dermis, estaba bañado en una charca; a pesar de dormir mucho se sentía agitado, no sentía el reparador efecto del sueño profundo. Recordaba cosas que no le eran familiares, pero que sin embargo sentía haberlas vivido antes. Sonó el despertador y con él, murió el sepulcral silencio de su cuarto.
Estaba aturdido, con la boca pastosa; no recordaba nada, excepto a una chica alta de cabellos rizados y negros. Caminó como un autómata, los ojos entreabiertos y yendo a tientas. Se detuvo en un punto de su trayecto, no sabía el por qué, simplemente se giró, subió las manos y abrió un grifo. El agua corrió por largos minutos y él permanecía inmutable. Juntó las manos y las llenó con agua y se las llevó a la cara. Ahora ya veía y sus ojos ardían, los abrió y se vio en un espejo.
Recordó. Aquella grotesca escena que tenía en la cabeza fue sólo un sueño. A pesar de eso aún tenía a aquella mujer de bello rostro en su mente, como una imagen indeleble. Examinó todo sus alrededores y vio un marco que contenía una fotografía con una inscripción escrita en ella.
En la foto aparecía una pareja, un hombre y una mujer, por lo que acababa de ver en el espejo el hombre de la fotografía era él, se veía feliz. Pero no era él ni su aspecto lo que le llamaba tanto la atención en aquella foto, era la mujer con quien posaba. - ¡Sí! - se dijo. Era la misma mujer del sueño. Un sentimiento de alivio le invadió todo su cuerpo. Comenzaba a llenarse el vacío de su mente.
Leyó la inscripción:
"Lucía Celeste Pinto de López †
Q.E.P.D
11 de febrero de 1986 - 28 de abril de 2015
Estarás siempre conmigo, junto a mí igual que en esta fotografía.
De tu esposo quien te quizo, te quiere y te querrá por siempre
ab imo pectore.
Damián Alfonso López Ramos.
Cádiz, 28 de abril de 2015"
Q.E.P.D
11 de febrero de 1986 - 28 de abril de 2015
Estarás siempre conmigo, junto a mí igual que en esta fotografía.
De tu esposo quien te quizo, te quiere y te querrá por siempre
ab imo pectore.
Damián Alfonso López Ramos.
Cádiz, 28 de abril de 2015"
Al terminar las últimas letras, sólo lágrimas brotaban de sus ojos y resbalaban por sus mejillas. Cayó al suelo sin fuerzas. Rompió en llanto.
jueves, abril 12, 2007
Y el ganador es...
¡Anderson!; ¡sí!, después de una dura batalla que parecía se definiría entre Rica y Parranda Wild que durante largo tiempo se disputaron el primer puesto, apareció Anderson guiado por la Zenda correcta y se apoderó del liderato en un último suspiro.
Felicitaciones a Anderson.
Aquí los resultados:
1º.- Anderson con 29,27% de los votos (12 de 41 votos).
2º.- Parranda Wild con 26,83% de los votos (11 de 41 votos).
3º.- Rica con 26,83% de los votos (11 de 41 votos).
4º.- El Maestro con 7,32% de los votos (3 de 41 votos).
5º.- Raúl (Madre manabuevo) con 7,32% de los votos (3 de 41 votos).
6º.- Lázaro On-Line con 2,44% de los votos (1 de 41 votos).
7º.- El Chino con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
8º.- Carlos Luis con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
9º.- Eladio con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
Felicitaciones a Anderson.
Aquí los resultados:
1º.- Anderson con 29,27% de los votos (12 de 41 votos).
2º.- Parranda Wild con 26,83% de los votos (11 de 41 votos).
3º.- Rica con 26,83% de los votos (11 de 41 votos).
4º.- El Maestro con 7,32% de los votos (3 de 41 votos).
5º.- Raúl (Madre manabuevo) con 7,32% de los votos (3 de 41 votos).
6º.- Lázaro On-Line con 2,44% de los votos (1 de 41 votos).
7º.- El Chino con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
8º.- Carlos Luis con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
9º.- Eladio con 0,00% de los votos (0 de 41 votos).
miércoles, abril 11, 2007
Se acerca el fin de la encuesta...
Pronto se cerrará la encuesta, pronto se sabrá quién es el pillado definitivo...
Anderson por la zenda del liderato...
Parranda con su pille clásico...
Y yo no sé, pero la encuesta se refleja que también estoy punteando...
¿Quién será el pillado definitivo?
Anderson por la zenda del liderato...
Parranda con su pille clásico...
Y yo no sé, pero la encuesta se refleja que también estoy punteando...
¿Quién será el pillado definitivo?
miércoles, marzo 21, 2007
Fundamentos teóricos del pillaje.
En el presente documento se tratará de explicar de forma clara y concisa los fundamentos básicos del pillaje.
En este orden de ideas se presenta primero el significado de la palabra "pillaje", que según la el diccionario de la RAE no significa otra cosa que:
Adicionalmente a la palabra pillaje se trae el significado de otra palabra obviamente relacionada, "pillar":
pillar.
Ahora desde un punto de vista conceptual, y con la ayuda de los significados presentados antes, se dice que alguien está pillado cuando siente atracción de algún tipo por otra persona, generalmente del sexo opuesto que a su vez no corresponde al pillamiento. Esta atracción le roba la atención que presta el pillado a tareas cotidianas, entrando en ese estado de pseudo letargo conocido como "pillado", a estas personas se les dice repetidamente "estás pillado".
El estado de pillaje trae situaciones encontradas, por un lado la satisfacción de estar con el pille, esa eminentemente satisfactoria atracción por el pille, y al mismo tiempo el desasosiego por no estar en un nivel superior al pillaje con el pille.
A continuación se presentarán algunas consideraciones y fundamentos generales acerca de este estado:
Pillado: Se dice de la persona que se siente irremisiblemente atraída por el pille. A su vez el pille no le corresponde.
Post-Pillado: Se dice del sujeto que supera la etapa de pillado y que logra que el pille le corresponda. Todo pillado pretende llegar a esta etapa.
Así pues se concluye esta breve descripción de los fundamentos más básicos del pillaje.
Agradecimientos:
A todos los pillados, porque su experiencia sirve de guía este trabajo.
A quien nos señala la zenda del pillaje.
A los post-pillados por mostrar el lado bueno del pillaje.
A los cepillados por compartir su pena y enseñar el lado malo del pillaje.
En este orden de ideas se presenta primero el significado de la palabra "pillaje", que según la el diccionario de la RAE no significa otra cosa que:
pillaje.
1. m. Hurto, latrocinio, rapiña.
Adicionalmente a la palabra pillaje se trae el significado de otra palabra obviamente relacionada, "pillar":
pillar.
2. tr. Coger, agarrar o aprehender a alguien o algo.
Ahora desde un punto de vista conceptual, y con la ayuda de los significados presentados antes, se dice que alguien está pillado cuando siente atracción de algún tipo por otra persona, generalmente del sexo opuesto que a su vez no corresponde al pillamiento. Esta atracción le roba la atención que presta el pillado a tareas cotidianas, entrando en ese estado de pseudo letargo conocido como "pillado", a estas personas se les dice repetidamente "estás pillado".
El estado de pillaje trae situaciones encontradas, por un lado la satisfacción de estar con el pille, esa eminentemente satisfactoria atracción por el pille, y al mismo tiempo el desasosiego por no estar en un nivel superior al pillaje con el pille.
A continuación se presentarán algunas consideraciones y fundamentos generales acerca de este estado:
Pillado: Se dice de la persona que se siente irremisiblemente atraída por el pille. A su vez el pille no le corresponde.
Este está pillado.
A este lo cepillaron muy feo, y lo peor es que a su pille se la "cepillaron" literalmente.
Pre-pillado: Es aquella persona la cual, a pesar de que siente cierto grado de atracción, no desatiende sus cuestiones básicas en función del pille.Post-Pillado: Se dice del sujeto que supera la etapa de pillado y que logra que el pille le corresponda. Todo pillado pretende llegar a esta etapa.
Pareja de Post-pillados.
Además de esa clasificación muy somera del pillaje, se debe considerar la situación de pillaje del pille. El pille a su vez puede estar pillado (es bueno si el pille está pillado con el pillado, malo si está pillado con otro rival), cepillado (situación ideal para el pillado, carne débil y vulnerable, ataca cual buitre carroñero hambriento), pre-pillado (generalmente bueno si el pille se pre-pilla con el pillado) o post-pillado (ningún pillado desea que su pille esté en esta etapa a menos que sea con él mismo).Así pues se concluye esta breve descripción de los fundamentos más básicos del pillaje.
Agradecimientos:
A todos los pillados, porque su experiencia sirve de guía este trabajo.
A quien nos señala la zenda del pillaje.
A los post-pillados por mostrar el lado bueno del pillaje.
A los cepillados por compartir su pena y enseñar el lado malo del pillaje.
sábado, marzo 17, 2007
viernes, marzo 16, 2007
jueves, marzo 15, 2007
Frase del Día (31)
"... Waspinator (guas-pi-na-tor)... ATERRANDO!!!..." - Avispanator (avispaneitor) de versión española de Beast Wars Transformers .
martes, marzo 13, 2007
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